Duele cuando no estáis

Resulta muy duro seguir solo el camino, todo un desafío literalmente. Por mucha pluma y vino que se tercie me faltáis en cada mano. Os siento tan lejos después del tiempo que hemos pasado juntos, de todas esas noches en las que tardaba en salir el sol, que ya no queda luna, la botella está vacía y mis manos congeladas. Me abandonasteis en el peor momento, os fuisteis con el mejor postor y postrado me quedé en mitad del vacío. Sin vosotras siento frío, el de este amanecer tan gris, con un cielo de nubes tan denso como descolorido que no atraviesa ni la luz. Despierto entre montañas y no parece que fuera ayer cuando estábamos en la playa, oliendo a arena y aguamarina los tres. Tan lentas pasan las horas que me ahogo, por muy lejos que esté ahora de la mar.

Me vengaré, ya lo creo que me vengaré, aquel que se os llevó tiene las horas contadas, rajaré sus venas y si hace falta mancharé el papel aún en blanco con su sangre a borbotones. Juro venganza contra aquel que osó llevaros con él, el que os quitó de mi lado. Las fuerzas que todavía me faltan de nada importarán, porque cuando menos se lo espere ese canalla allí que estaré para defender mi honor perdido. Vosotras lo sabéis, os fuisteis con esos que aúllan ser lo que yo y por ellos que volveréis conmigo. Os traeré de nuevo a mi lado, a la cama os ataré si hace falta, pero volveremos a ser lo que antes fuimos, las musas de un tipo que os serigrafía, siempre con mi tinta y por escrito.

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